Los colegios profesionales de Trabajo Social de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra impulsamos una campaña conjunta que conecta el simbolismo del eguzkilore con los valores del Trabajo Social y el papel de los colegios en el cuidado, el acompañamiento y la defensa de la profesión.
Un símbolo de protección que conecta con nuestra profesión
El eguzkilore forma parte del imaginario cultural de Euskal Herria y representa, tradicionalmente, la protección frente a la oscuridad. Colocado en la entrada de los hogares, simboliza la luz, el amparo y la seguridad. Un símbolo arraigado en nuestra cultura que nos invita a reflexionar sobre el significado de proteger y cuidar, valores que también están presentes en el Trabajo Social.
A partir de esta conexión nace la campaña impulsada conjuntamente por los colegios profesionales de Trabajo Social de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra. Una iniciativa que busca acercar el significado del eguzkilore a nuestra labor profesional y colegial, poniendo en valor tanto la intervención social como la importancia de formar parte de una comunidad profesional organizada.
Porque el Trabajo Social está presente cuando aparecen las dificultades, las crisis o la incertidumbre. Acompaña a personas, familias y comunidades, escucha sus necesidades, contribuye a la defensa de sus derechos y apoya la búsqueda de alternativas. No se trata de eliminar todas las dificultades, sino de ofrecer acompañamiento, herramientas y oportunidades para avanzar con dignidad y autonomía.
Como el eguzkilore, el Trabajo Social representa una presencia que protege, sostiene y ofrece luz para seguir adelante.
Proteger, acompañar y fortalecer: los valores que compartimos
La campaña propone un recorrido por distintos valores que vinculan el eguzkilore con el Trabajo Social: la protección y el apoyo, la esperanza y la luz, la resistencia y la fuerza, el respeto y el arraigo, y la comunidad y las redes.
Cada uno de estos valores nos recuerda una dimensión fundamental de la intervención social. Acompañar significa escuchar sin juzgar, reconocer las capacidades de las personas y respetar sus identidades, historias y contextos. También implica comprender que las dificultades no se afrontan en el vacío, sino en unas circunstancias sociales, económicas, culturales y comunitarias concretas.
El Trabajo Social contribuye a sostener procesos personales y colectivos, a defender derechos y a promover una sociedad más justa e igualitaria. Reconoce la dignidad de todas las personas y trabaja para que nadie tenga que afrontar en soledad situaciones de especial complejidad.
Del mismo modo que el eguzkilore se asocia a la protección del hogar, el Trabajo Social nos recuerda la importancia de construir entornos de apoyo, redes comunitarias y respuestas que permitan afrontar las dificultades desde la solidaridad y el reconocimiento de los derechos.
¿Qué representa el eguzkilore para los colegios profesionales?
La campaña da un paso más al trasladar este simbolismo al ámbito colegial. Si el eguzkilore representa la protección del hogar, los colegios profesionales cuidan, acompañan y defienden la profesión.
La colegiación significa formar parte de una comunidad que comparte responsabilidades, principios éticos y objetivos comunes. Una red profesional que permite acompañarnos entre iguales, compartir conocimientos y experiencias, afrontar la complejidad de la práctica profesional y fortalecer nuestra capacidad colectiva.
Los colegios profesionales desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de las trabajadoras sociales y los trabajadores sociales. Ofrecen formación continua, asesoramiento y espacios de encuentro; promueven el desarrollo profesional; y trabajan por el reconocimiento, la promoción y la defensa del Trabajo Social. Asimismo, contribuyen a impulsar políticas sociales y a defender la igualdad, los derechos humanos y la justicia social.
Formar parte del colegio profesional es, por tanto, mucho más que una cuestión individual. Es contribuir a una estructura colectiva que respalda el ejercicio profesional, promueve la calidad de la intervención y refuerza la voz de nuestra profesión ante los retos sociales.
El eguzkilore protegía la casa. El colegio profesional protege la profesión.