Hoy alzamos la voz.
Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Navarra condenamos firmemente todas las violencias machistas y rechazamos cada agresión contra las mujeres. Y así lo hemos señalado en el comunicado que hemos preparado para redes.
Detrás de cada cifra hay una vida arrebatada, una familia rota y una comunidad profundamente impactada. Cada asesinato no es un número: es un fracaso colectivo que no podemos normalizar.
Como profesión comprometida con la justicia social y los derechos humanos, el Trabajo Social tiene un papel esencial en la prevención, detección e intervención frente a la violencia machista. Las trabajadoras sociales detectan situaciones de riesgo, acompañan procesos de protección y recuperación, coordinan recursos, activan redes de apoyo y defienden el acceso efectivo a derechos. También incidimos políticamente para transformar las estructuras que sostienen la desigualdad.
La violencia de género no es un hecho aislado ni privado: es una vulneración sistemática de los derechos humanos que hunde sus raíces en la desigualdad estructural entre mujeres y hombres.
Reivindicamos:
- Servicios públicos fuertes
- Recursos estables y suficientes
- Reconocimiento del papel esencial del Trabajo Social en la lucha contra la violencia machista
- Formación especializada para todas las figuras profesionales que, de una u otra manera, actúan con las mujeres que han tenido que vivir esta lacra
No podemos acostumbrarnos a las cifras.
No podemos mirar hacia otro lado.
Cada asesinato exige una respuesta colectiva.
De cara al #8M, Día Internacional de las Mujeres, iniciamos una campaña para recordar que la igualdad real también se construye desde los servicios sociales, el acompañamiento profesional y el compromiso social. Durante los próximos días compartiremos reflexiones para visibilizar el papel del Trabajo Social en la construcción de una sociedad libre de violencias machistas.



